Triste

>> 30 may 2011

Desde hace un par de días me vengo acordando de él más seguido que de costumbre. Y no porque el 25 haya sido su cumpleaños, porque, en honor a la verdad, ya no cumple más años, sino porque... no sé por qué en realidad, supongo que porque lo extraño y porque no me duele menos que no esté aunque hayan pasado dos años. Empiezo a entender que es mentira eso de que con el tiempo una se olvida o entiende o se convence, patrañas todas.
No sé si fui una 'buena hija'. Supongo que hice lo que pude. Él me confesó un día en la última época y casi con vergüenza (porque, eso sí, le costaba, como me cuesta a mí, expresar sentimientos) que se sentía orgulloso de mí y fue en partes iguales una sorpresa y una alegría.
Hicimos lo que pudimos, viejo, con las herramientas que teníamos, que no era muchas, y creo que nos salió bastante bien. Pudimos hablar de todo, pudimos reírnos para espantar fantasmas, pude llorar abrazada a vos cuando no supe cómo resolver alguna situación, pudiste venir a mi cuando necesitaste hablar de algo que te preocupaba, pasamos infinidad de noches acostados mirando las estrellas en la terraza de casa contándonos historias de miedo hasta que el frío de la madrugada (o la lluvia) nos hacía entrar a buscar un mate calentito, jugamos miles de partidos de damas y perdí casi todos, pescamos, viajamos en bicicleta, miramos miles de películas de vaqueros, armamos cientos de ciudades con cajas de remedios y planchas de telgopor, después de una lluvia salíamos a jugar carreras con barquitos que armábamos con esmero para dejarlos en el agua que corría calle abajo, los míos siempre eran lindos, con velas y camarotes y banderitas de colores, los tuyos eran prácticos y sin tanto chirimbolo, obvio, ganaban los tuyos.
Hicimos lo que pudimos y nos salió bastante bien. No quiero decir que nos faltó tiempo porque tuvimos todo el tiempo del mundo para nosotros, ahora que lo pienso vivíamos en una especie de burbuja, teníamos algo como un mundo aparte donde todo lo feo no llegaba a tocarnos nunca, cuando la mierda nos rodeaba vos siempre tenías un chiste o una historia nueva para contar y de repente todo era risas otra vez. Me salvaste de casi todo lo malo, lo feo, lo sucio.
No hubiera podido sin vos.
Mierda, te extraño.

Read more...

El más comentado...

Vistas de página en total

  © Blogger template Simple n' Sweet by Ourblogtemplates.com 2009

Back to TOP